lunes, 12 de marzo de 2012

Madrileños en Australia


Después de mis 3 primeros, largos y duros días de trabajo, tengo el domingo libre y hace un sol fabuloso así que cogemos los bártulos de playa y a Bondi Beach que nos vamos. Llegamos más tarde de lo que queríamos porque fuimos con nuestras compis las alemanas y nosotras llevamos el ritmo de Madrid, es decir, el estrés de ir corriendo a todas partes en el ADN, pero ellas no. El caso es que ya en el autobús apenas había sitio y cada una iba en una parte hasta que por fin Estefy y yo conseguimos juntarnos e íbamos hablando de nuestras cosas. No sé cómo salió la conversación pero, en un momento dado, yo le iba contando las miles de veces que me han dicho que soy una borde porque cuando salgo de marcha con mis amigas y estamos pasándolo bien y poniéndonos al día siempre está el “típico” que intenta ligar y te interrumpe y, bueno, íbamos hablando de cortes dados en ocasiones a algunos chicos. Nosotras to’dignas, en nuestro perfecto español sin preocuparnos que nadie nos pueda entender porque aquí “ni Peter” sabe español. Vamos, que íbamos hablando en un tono normal, sin necesidad de bajar la voz.
Por fin llegamos a Bondi y nos bajamos del bus. Estamos esperando en el semáforo para cruzar y un chico va y nos dice “Hola, cómo te llamas? Pero no me pegues, vale?” WTF!!!!!!!!!!!!!!  Claro, se nos queda una cara que os podréis imaginas, con los “eyes like plates”… en plan, y ahora qué le decimos a este pobre hombre, si ya sabe que somos unas arpías!!!! Jajajajajajaja
Total, que nos pusimos a hablar con él y explicarle lo relajadas que solemos ir hablando nuestra lengua materna y que le agradecemos el gesto porque empezaremos a tener más cuidado. El caso es que ahora tenemos un amigo más en la city, se llama Ángel y es de San Blas!