sábado, 14 de abril de 2012

El Tiempo Vuela

Bueno, yo creo que ya va siendo hora de contaros como va mi experiencia en Sídney.

Hoy es el día 70 de mi estancia aquí y esta mañana mientras me preparaba un cafetito rico, rico he pensado... ”Me apetece escribir y compartir el tiempo que llevo vivido en las antípodas”.

Es cierto que no ha sido fácil, lo primero, el tomar la decisión de venirme a la otra punta del mundo, (xq así a sido), principalmente por todo lo que dejo en mi país, corrijo, dejar no es la palabra correcta, dejémoslo en, distanciarme físicamente una larga temporada de las personas mas importantes de mi vida y que mas quiero…familia, amigos, etc.

Como os iba diciendo, no fue fácil, pero una vez decidido, es cierto que yo misma, me iba concienciando de lo nuevo que me esperaba aquí, nuevo país, nueva gente, nuevas costumbres, hasta nuevos hábitos en mi día a día y sobre todo, la dificultad de entenderte con las personas, puesto que hablamos diferentes idiomas, pero lo que si en cierto, que si algo quieres, bien sea chapurreando una lengua, por gestos o como sea, lo consigues.

Llegamos un día 4 de febrero a las 22:30h, con una diferencia de 10h más de España, imaginaros la descompensación horaria, llamado, como todos sabemos “jet lag”, después de 24h de viaje, pufff…muy pesado y con el cuerpo destrozado, pero recomendable, simplemente por ser una nueva vivencia. A todo esto, yo empezaba las clases el día 6 de febrero, que quiero decir? Solo un día entre medias para ubicarnos, saber la distancia del Hostel, lo que viene a ser un “Backpakers”, definido como “Mochilero”, a la escuela, intentar dormir, que la verdad, a las 5:30 de la madrugada seguíamos con los ojos como búhos, pero con risas mil, y eso es lo importante en la vida, que hagas lo que hagas, siempre feliz y si puede ser, con una sonrisa.

Lunes, día 6…comienzan mis clases, descansada a medias, pero muy motivada, con mi cabecita dando vueltas de como seria mi test de inicio, si lo haría bien, el nivel que tendría y he de reconocer, que un poquito nerviosa, pero con una sensación placentera. Llego allí, subo y que me encuentro? Una sala grande de profesores, con una señora sentada frente al ordenador, pues ni corta ni perezosa, empiezo a hablar con ella y a contarle mi experiencia dentro de mi conocimiento con el idioma, la cual, después de un rato, me dice que es profesora de Pre Intermediate e Intermediate Level y me pregunta que cual es el curso que voy a hacer, evidentemente mi contestación fue, “General English”, automáticamente, pone cara de sorprendida y responde, General English?, negando a la vez con su cabeza y diciéndome que no, que entro directamente en sus clases, así que imaginaros mi cara de felicidad, sin hacer test de inicio escrito, ya que fue hablado..jajajaja.. por lo que, a Pre Intermediate directamente.. Y yo, todo el camino antes de llegar allí, pensando en como seria, difícil, fácil, nervios, no nervios…conclusión, el futuro es impredecible y de nada te sirve imaginar lo que no sabes, así que vive el presente, que mañana Dios dirá..

Mi amiga Esther, mientras tanto, cogiendo citas por las tardes para ver casas, así que después de clase, a comer algo y a ver casitas, todo esto andando, ya que ni sabíamos aun las líneas de bus, ni de tren, ni de nada, por lo que, si estaba a media hora de distancia, pues media hora, una hora, pues una hora, venga kms para el body, al tercer día con los pies destrozados, tanto que los míos ya andaban solos.

Por fin, después de unas cuantas muchas vistas, nos encanta una casita, bueno casona, ya que buscábamos casas grandes con mas estudiantes, primero, por que es mucho mejor a la hora de aprender y practicar el idioma en este caso y segundo, por aquí es todo carísimo, de momento imposible el pensar, “me gustaría vivir sola” como he estado viviendo allí, no, no…Bueno pues, firmamos contrato, damos señal y entramos a vivir un 25 de febrero, diez días después de haberla reservado. Una habitación muy grande, con sus dos camitas, un armario maravilloso todo de espejo, que eso para las mujeres, osea nosotras, en primordial e imprescindible, tres plantas, cuatro habitaciones más, tres baños, etc…junto con su gran cocina, diningroom, livingroom y de más, todo eso compartido con 6 maravillosos estudiantes más, Daniel, un wey mexicanito excepcional, Jana, Florence y Vanessa (mi amiga del alma aquí), las tres alemanas, Eduardo y Juan.. (Españoles por el mundo) y nuestro querido Patrick, de Boston y el loco de la casa. El ambiente, os lo podéis imaginar…muchas risas, diferentes formas de pensar, de comer, diferentes edades, pero con una convivencia deliciosa.

Conocer, he conocido a muchas gente, tanto en el primer sitio que estuvimos, hasta dar con nuestra vivienda, aparte de mis compañeros de clase, en la playa, dos chicos de Valencia, que reconocieron que éramos españolas cuando vieron sacar nuestro bocadillos de tortilla de patata…jajajajajaja….esa fue muy buena. En el gym también he conocido gente muy agradable, a través de la cual he conocido a más personas, así que de momento, no me puedo quejar de nada, todo está siendo una experiencia inolvidable, más lo que me queda aún.

Sé que podría seguir escribiendo, contaros excursiones, sitios típicos, fiestas, pero se me hace un poquito tarde y tengo que empezar a funcionar, así que lo dejo para otro momento, puesto que esto continuará en mis momentos de inspiración.

Un besito muy grande para todos y seguimos en contacto.