Como no dedicar unas líneas a las
personas con las que vivo ahora!!!!
La casa tiene 5 habitaciones y
está dividida como os cuento:
En la primera planta está nuestra
habitación, que hay habéis visto en facebook, y que compartimos Estefy y yo;
luego está la habitación de Daniel, alias el Mexicano, que “vive” solo, y a
continuación la de las alemanas, Jana y Marina, que son casi de nuestra edad y
que también habéis visto en las fotos de facebook.
En la segunda planta están Florence
y Paola (Alemania y Holanda, respectivamente), aunque Paola nos ha abandonado
para irse a una residencia de estudiantes y en su lugar hoy entraba otra
alemana que se llama Vanessa. En la otra habitación está Patrick, alias América
dado que es de Boston, y que también “vive” solo. Es el benjamín de la casa y
yo me lo paso genial hablando con él, además de que es un gran profesor porque
como es el único que tiene el inglés como lengua materna aprendo un montón de
cosas, expresiones, palabras que no sabía y, además, me rio un montón. Habla
súper deprisa, lo cual es un hándicap pero cada vez le entiendo mejor y me
siento orgullosa de mi misma, en lo que al idioma se refiere.
La verdad es que todos hemos
congeniado muy bien y, aunque cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre y
tenemos nuestras manías, de momento no ha habido ningún mal rollo y esperemos
que así siga.
Convivir no es nada fácil pero viene
con un montón de lecciones sobre adaptación del ser humano y desarrollo de la
paciencia. Por suerte, cuando uno está tan lejos de su hogar y su familia, crea
unos lazos muy fuertes con aquellas personas que comparten su día a día y que,
sin quererlo, se convierten en su nueva familia.