Con las ganas que tenía yo de
hacer algo donde no tuviera que pensar… me van a tener que perdonar la
expresión pero, hay que joderse! No creía que iba a echar tantísimo de menos mi
sitio en Castellana 60!!! Y es que
después de haber estado casi 8 años en el mismo lugar, controlando, casi
siempre, aquello que hacía y compartiendo mil risas y momentos de estrés con mi
familia laboral ahora tenía que empezar a buscar algo nuevo y, creedme, se
pierde práctica y una se siente novata no, lo siguiente!
Total, que yo, muy digna, me
pongo a mandar curriculums a diestro y siniestro de las mil páginas tipo
“Infojobs” que han en Sydney. Y empiezan las entrevistas. Qué genial cuando
oyes que tu perfil es estupendo y que serías una candidata estupenda para lo
que necesitan… Pero, oops! Perdona, con la visa de turista no podemos hacer
nada. Tal vez debas abandonar el país, solicitar un visado nuevo que hay
(Business Visa) y, si te lo conceden, vuelves. Claro, como a mí me sobra el
dinero para hacerme un viajecito a New Zeland, por ejemplo, hasta que sepa algo
de esa nueva visa…
Pues nada, plan B, paseítos por
la calle CV en mano por la zona de restaurantes españoles y, mira tú qué
suerte, a la primera, en la Casa de Asturias, me dicen que vaya por la tarde a
las 18 hrs. Claro, que yo no había caído en que era 14 de febrero y que iba a
ser una locura de noche por aquello de las cenas románticas!!! Total, que yo
muy digna trabajé de camarera y los jefes (ironías de la vida, griegos, porque
los de Asturias habían vuelto a casa y habían traspasado el restaurante)
contentos con mi trabajo pues me habían dicho que la gente tarda unas 3 semanas
en controlar el trabajo, que digo yo que tampoco es tan complicado, vamos, que
no hay que ser un lince para servir platos y retirar los sucios… pero solo es
mi percepción. El caso, que volvimos a las mismas, sin visa no se podían
arriesgar a que trabajara allí pues, si les pillaban, la multa es de muchos
ceros, pero si me necesitaban me volvían a llamar. Consejo de los otros
españoles que trabajaban allí: “búscate otra cosa porque estos son…” Gané 50 $ por esa nochecita de curro, mis
primeros $50.
Total, que seguí buscando pero
nada, yo solo encontraba trabajos cualificados donde no podían hacer nada por mí,
lo del Sponsorship existe pero es más difícil de conseguir que encontrar una
aguja en un pajar (como me gustan nuestras metáforas, expresiones y refranes!).
El caso, para mi suerte, una de
mis compañeras de casa que tiene la Working Holiday Visa, solo encontraba
trabajos sin contrato y encontró uno en
un restaurante hindú. Ella lo intentó, fregar platos, pero el 2º día de trabajo
me llamó y me dijo que si quería ese trabajo era mío, que ella acababa de renunciar,
y allí que me fui, a ver al jefe. Total, que ese mismo día empecé a las 18 hrs.