miércoles, 14 de marzo de 2012

Qué cosas tiene la vida…


Resulta que una de las compañeras de la casa se ha ido a vivir sola a una residencia de estudiantes y, en su lugar, ha venido una chica de la cual no doy datos por aquello de la privacidad. La conocimos el domingo en la playa, después de su visita a la habitación/casa, y se vino con nosotros a pasar el día; es una chica de 25 años súper guapa y muy maja también.
Pues bien, hoy he estado hablando con ella un rato después de comer, sobre la vida, el mar y los peces, vamos, de todo un poco. Y cosas raras que tiene la vida, me sentía tan identificada con ella con lo que me estaba contando…
Anoche nos presentó vía skype a un chico con el que estaba hablando, mientras le enseñaba su nueva casa. Le conoció el día de Nochevieja y han estado saliendo desde entonces hasta su partida a estas tierras lejanas a finales de febrero. Por lo visto el chico le dijo anoche que se había enamorado de ella y que, si le parecía bien, quería venir a visitarla aquí. Si al final va a ser cierto eso de que el amor mueve montañas…  El caso es que ella ha venido porque le han concedido una beca en su universidad y tiene que estar el semestre aquí; aunque está deseando volver, sabe que es una oportunidad que no puede dejar pasar porque es bueno para su futuro profesional.
Y yo, que estoy pasando por algo parecido (digo parecido porque yo no tengo beca y, por tanto, mi estancia no está sujeta a ninguna responsabilidad) me planteo cuál es el sentido de los retos que se nos plantan por delante. Cuál es la decisión acertada ante una situación así, cuando la vida te cambia de la noche a la mañana, porqué  no dejarse llevar…
Me vais a perdonar que, tal vez hoy, después de la conversación que he tenido, estoy un tanto melancólica, pero no paro de dar vueltas al coco preguntándome si lo que estoy haciendo es realmente lo que quiero o ya no. Es lo que tiene que te den un miércoles libre, horas y horas eternas para pensar…

lunes, 12 de marzo de 2012

Animales


Anda que nos cansamos de ver videos en internet de los animales más peligrosos y mortíferos del mundo mundial, que resulta que viven todos aquí… Nos dijeron que tuviéramos cuidado en el mar con no sé cuál serpiente de agua, con los tiburones por supuesto, un pez con cara de simpático que el termino letal se le queda corto. Con los canguros, que andaban a su libre albedrío por las calles al igual que los cocodrilos… vamos, que esto era una especie de zoológico en perfecta armonía con la vida normal (por decirlo de algún modo).
Pues bien, después de algo más de un mes debo decir que no me he cruzado con ninguno de esos seres, ni vivos ni muertos. Que para poder verlos tienes que ir a los Parques Naturales o a las excursiones turísticas que hay a patadas… Que será lo que haremos en cuando podamos, para hacer unas fotillos y que quede en nuestra memoria for Ever and Ever.
Lo que sí hemos visto a millones son arañas, que se construyen una red en menos que canta un gallo y que algunas son grandecitas de c……s, no sabemos si venenosas o no porque tampoco vamos a hacer pruebas absurdas y no nos acercamos, que pa eso está el zoom de la cámara! Y cucarachas, cucarachas hay pa exportar, vaya! Menos mal que no son muy grandes porque con el asco que me dan!!!! No entiendo que la canción de La Cucaracha sea mejicana, salvo que el que la escribió viviera aquí!

Doppelgangers


Empiezo explicando, por si alguien no lo sabe, lo que es un doppelganger: palabra de origen alemán que quiere decir doble de una persona.
Y es que siempre se ha dicho que todos tenemos un doble. Pues bien, sepan ustedes que su doble está en Australia!
Mira que yo siempre voy por la vida diciendo que esa persona con la que me acabo de cruzar por la calle me suena y nunca sé de qué. Cosa que a mi hermana le hace muchísima gracia aunque yo no se la veo. No me quedo tranquila hasta que no caigo en quien es o a quien se parece y es molesto no poder sacarse algo de la cabeza, en serio. Además, que habiendo trabajando en un lugar por el que cada año pasan aproximadamente unas 300 caras nuevas, es normal que pasen estas cosas, y eso que se ejercita la memoria fotográfica de una manera espectacular…
Pues bien, aquí he visto al doble de un montón de personas que conozco como al de Jorge (novio de Silvia Villar), un amigo de mi primo Javierín, al de mis primos Josevi (en sus tiempos un poco más mozos) y Rigodón, David Bustamante, unos cuantos alumnos del IE, Juanjo Amorín, y un montón más que ahora mismo no soy capaz de recordar.
Había pensado ir cámara en mano para, cuando me vuelva a pasar, tomar una foto y dejarlo inmortalizado pero claro, a lo mejor me mandan un poco a tomar por c…. así que desestimé esa opción y voy a intentar apuntarlo o algo porque realmente es algo asombroso.

Housemates


Como no dedicar unas líneas a las personas con las que vivo ahora!!!! 
La casa tiene 5 habitaciones y está dividida como os cuento:
En la primera planta está nuestra habitación, que hay habéis visto en facebook, y que compartimos Estefy y yo; luego está la habitación de Daniel, alias el Mexicano, que “vive” solo, y a continuación la de las alemanas, Jana y Marina, que son casi de nuestra edad y que también habéis visto en las fotos de facebook.
En la segunda planta están Florence y Paola (Alemania y Holanda, respectivamente), aunque Paola nos ha abandonado para irse a una residencia de estudiantes y en su lugar hoy entraba otra alemana que se llama Vanessa. En la otra habitación está Patrick, alias América dado que es de Boston, y que también “vive” solo. Es el benjamín de la casa y yo me lo paso genial hablando con él, además de que es un gran profesor porque como es el único que tiene el inglés como lengua materna aprendo un montón de cosas, expresiones, palabras que no sabía y, además, me rio un montón. Habla súper deprisa, lo cual es un hándicap pero cada vez le entiendo mejor y me siento orgullosa de mi misma, en lo que al idioma se refiere.
La verdad es que todos hemos congeniado muy bien y, aunque cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre y tenemos nuestras manías, de momento no ha habido ningún mal rollo y esperemos que así siga.
Convivir no es nada fácil pero viene con un montón de lecciones sobre adaptación del ser humano y desarrollo de la paciencia. Por suerte, cuando uno está tan lejos de su hogar y su familia, crea unos lazos muy fuertes con aquellas personas que comparten su día a día y que, sin quererlo, se convierten en su nueva familia.

Madrileños en Australia


Después de mis 3 primeros, largos y duros días de trabajo, tengo el domingo libre y hace un sol fabuloso así que cogemos los bártulos de playa y a Bondi Beach que nos vamos. Llegamos más tarde de lo que queríamos porque fuimos con nuestras compis las alemanas y nosotras llevamos el ritmo de Madrid, es decir, el estrés de ir corriendo a todas partes en el ADN, pero ellas no. El caso es que ya en el autobús apenas había sitio y cada una iba en una parte hasta que por fin Estefy y yo conseguimos juntarnos e íbamos hablando de nuestras cosas. No sé cómo salió la conversación pero, en un momento dado, yo le iba contando las miles de veces que me han dicho que soy una borde porque cuando salgo de marcha con mis amigas y estamos pasándolo bien y poniéndonos al día siempre está el “típico” que intenta ligar y te interrumpe y, bueno, íbamos hablando de cortes dados en ocasiones a algunos chicos. Nosotras to’dignas, en nuestro perfecto español sin preocuparnos que nadie nos pueda entender porque aquí “ni Peter” sabe español. Vamos, que íbamos hablando en un tono normal, sin necesidad de bajar la voz.
Por fin llegamos a Bondi y nos bajamos del bus. Estamos esperando en el semáforo para cruzar y un chico va y nos dice “Hola, cómo te llamas? Pero no me pegues, vale?” WTF!!!!!!!!!!!!!!  Claro, se nos queda una cara que os podréis imaginas, con los “eyes like plates”… en plan, y ahora qué le decimos a este pobre hombre, si ya sabe que somos unas arpías!!!! Jajajajajajaja
Total, que nos pusimos a hablar con él y explicarle lo relajadas que solemos ir hablando nuestra lengua materna y que le agradecemos el gesto porque empezaremos a tener más cuidado. El caso es que ahora tenemos un amigo más en la city, se llama Ángel y es de San Blas!

I am...Dishwasher


Eso soy yo, bueno, ya no, pero así empecé.
Según llego al trabajo, con mi camiseta cutre de $5 blanca y cómoda, me encuentro con una pila de platos, boles, sartenes, ollas y todo lo que podáis imaginar dentro de una cocina, que ni en la mili!!!! Se me ocurre pedir unos guantes para empezar y ¡Toma ya! Guantes de látex!!! Me parece a mí que esto será el primer mundo pero de fregar mientras intentas cuidar y proteger tus manos y uñas ni idea!!! Ale, manos a la obra. El trabajo en sí es una mierda, pensar mucho, no hay que pensar, solo aplicar un poco de orden y fregar las cosas. Porque claro, lo del lavavajillas aquí no ha llegado, bueno sí, hay uno pero está como elemento decorativo! Yo, que viviendo sola tenía lavavajillas, no porque cueste mucho fregar un plato o dos al día, pero si lo puede hacer una máquina por ti… qué necesidad de hacerlo hay? 
Al segundo día tenía un control en la materia que me sorprendía a mí misma. Tengo que reconocer que algo de experiencia tenía porque cuando trabajé en la “Boutique del Gourmet” también teníamos que fregar a mano pero no había comparación porque ahí no se cocinaba, nos mandaban la comida ya hecha y solo eran platos, cubiertos y vasos, y solo hacía suplencias los fines de semana). Pues eso, que no era algo nuevo para mí y, en cierto modo, era como una especie de dejavú, por un lado era casi como volver a los 17-18 años, pero claro, después de trabajar más de 10 años delante de un ordenador las manos de una no se adaptan muy bien a que las hagas sufrir de esta manera (no os podéis hacer una idea de cómo me duelen y del estado de mis uñas, con lo que me costó dejar de morderlas para hacerles ahora esto, pobres!)
Estuve fregando platos jueves, viernes y sábado, el domingo mi jefe me lo dio libre y nos fuimos a descansar a la playa.
Durante el trabajo estuve pensando que el que inventó el lavavajillas no fue un ingeniero, no, no, no… fue un friegaplatos como yo, que pensó cómo hacer para dejar de sufrir esa tortura!!! Leñe, si es que luego se quejaban los que remaban en las galeras de los barcos pero ellos por lo menos estaban sentados!!!!  
El lunes, de vuelta al infierno, me levanté sensiblona (supongo), llegué, directa a la pila que ya estaban mis amigos, los cacharros, esperándome. Mi jefe me paró, porque llegué cual rayo, y me dijo que me relajara, me tomara un té y luego ya a currar. Total, que me puse a llorar como una magdalena y le dije que me perdonara pero que iba a salir a fumarme un cigarro y a llamar a mi amiga porque no sabía por qué estaba así. Y eso hice. Cuando volví a entrar me dijo que no iba a fregar más platos, que ahora era camarera. No lloraba por el trabajo, era un poco de muchas cosas juntas, pero si llego a saber antes que llorando me ascendían…
Ahora hay días que me mandan también al otro restaurante en Parramata, quiero decir, donde Cristo perdió la sandalia, y ahí me toca hacer de todo. Pero es mucho más tranquilo y hoy le he dicho que yo trabajo en la City, que me viene mejor y, como quieren que me quede trabajando para ellos, mi jefe me ha dicho que OK, que solo hoy.
Nota: también estoy aprendiendo “indi”, no sé cómo se escribe pero hay cosas como “qué estás haciendo”, “trece” o nombres de cosas que ya no me suenan a chino y soy capaz de responder.
Lección de vida: soy una chica con suerte, siempre he topado con buenos jefes, independientemente del trabajo.