Y es que aunque nos creamos que hemos avanzado mucho desde entonces, debe ser que yo no he dejado de ser un pajarillo que solo había volado cerca del nido, porque venía alucinada en el avión… También es cierto que hasta ahora solo había viajado en “lowcost” porque mi economía no me había permitido otra cosa (tampoco es que ahora me sobre la pasta pero como decimos por aquí “from lost to the river”!). El caso, que en Emirates Airlines vas hiperconectado durante todo el viaje, hay una pantalla en el asiento delantero para todos y cada uno de los pasajeros, dependiendo de la clase así son las pulgadas pero vamos, que tienes de todo: series, estrenos de cine, música, videojuegos… y cámaras instaladas en el avión para ver el exterior, bien desde la zona de cabina, bien a la altura de las alas del avión, flipante!
El viaje tampoco se me ha hecho muy largo, supongo que porque gran parte lo he pasado durmiendo y es que con esto de dar la vuelta al mundo, los cambios de huso horario y demás, una sigue con las horas cogidas, y después de lo que se suponía era el desayuno, en España eran eso de la una y pico de la madrugada, tocaba dormir! El control en la aduana no ha sido para tanto, nos han preguntado si llevábamos algo y punto (anda que si lo llego a saber…jajajaja)
Total, hemos llegado al hostel (leáse jostel) y qué se podía esperar, un jostel. La verdad es que un armario cutre no habría estado mal pero bueno, esperemos encontrar casa pronto porque yo sin internet no sé vivir!!!!!! Hemos dado una vueltecita para situarnos en la zona y claro, aquí es sábado por la noche y la gente iba con unos pedales de órdago! Ya tenemos localizado el banco y la tienda de móviles así que mañana iremos a por tarifa plana de cabeza, qué menos que poder entrar al facebook desde el móvil e ir subiendo fotillos, no?
En fin, de momento tengo la sensación de que no tengo ni idea de por dónde me ando y es como raro.